Cuando se llora por un error

posted under , , , , by Solid Neos | Edit This
No estoy acostumbrado a eso de llenar la almohada de mocos y fluidos lagrimales. Sí mal no recuerdo yo pude haber sido el niño más llorón que se plantara sobre la tierra y eso debió agotar mi reserva lagrimal destinada a , al menos, toda una vida de pendejadas históricas y errores garrafales o heridas de amor para ser gastadas.

A mi me sobrecoge equivocarme...

Me sobrecoge porque no estoy acostumbrado a ser el autor por excelencia, con todo y firma al pie de la página, de las lagrimas de otra persona. Me sobrecoge increíblemente porque no me gusta hacer sufrir a los que quiero, y menos, por pendejadas históricas de esas que cometo una vez al siglo. Me sobrecoge, en fin, porque el mierda, que yo recuerde, no suelo ser yo.

Uno tiene que llorar en estos casos. Como humanos, como poetas, como simples artistas del deseo de vivir a plenitud tenemos que llorar ante estas situaciones. Babear la almohada, patalear el colchón, soñar con bonitos recuerdos. Son leyes eternas de la vida que yo y Mr.D del siglo XXV seguiremos cumpliendo hasta que Dios use la varita mágica y nos haga mierda con sus pies mal olientes y sus deseos de egocentrismo.

Pero a mi me sobrecoge el error...

Me seguirá jodiendo por el resto de mi vida porque soy consciente de que hay errores que no deben cometerse. Y eso de escudarme con la teoría vanal de que "soy humano" no ha sido como que mi fuerte en 18 años de estúpida existencia. Aunque no lo parezca, a veces (recuerden, sólo a veces ;) ) tengo sentimientos, muchos sentimientos.

Platicar con uno mismo, es por mucho, una de las actividades más reveladoras que haya inventado algún filosofo en siglos pasados. Pero alguien debió decirle lo jodido y desgastante que puede llegar a ser aferrarse a una idea. Ese soy yo, el que platica con su lobo cuando quiere o necesita devorar algo. Ese soy yo, el que platica con la serpiente cuando desea, en el interior, matar con veneno y por el arte de la constricción un sentimiento que ya no nos sirve. Ese soy yo, el que platica con todos sus animales internos.

Hoy no quiero platicar con ellos, no de ti. No, tanto porque no se me apetece perderte como porque en estos momentos, considero lo idiota que sería hacerlo. Hoy no voy a platicar con nadie que no seas tú.

Hoy no voy a sobrecogerme porque cometí un error.

No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

Jaime Sabines -No es nada de tu cuerpo-

1 Comments

Make A Comment
top