Caminos adolescentes

posted under , , , by Solid Neos | Edit This
Mi edad, la he repetido varias veces, es la de un adolescente. La mental no sé, hay otras personas que saben a ciencia cierta sus verdaderas edades mentales. Yo debo andar por ahí de los 10 años...

La gente siempre me ha parecido un material indiscutiblemente apto para estudiarse. Es delicioso. Los viejos, los niños, los bebes, adultos ó adolescentes me parecen todos lo mismo. En masa, son la misma cantidad de neuronas volatiles sin orden. Yo no veo distracción, no hay diferencia.

La gente en su mayoría me produce cierto asco, eso, pasa cuando te vas por la vida descifrando lo que dicen sus rostros para despues meterte en sus mentes y sacar, pues bueno, lo que haya que sacar. La gente, a pesar de parecerme en cierta manera repulsiva, me encanta. Yo me divierto con la gente. Son excelentes objetos de estudio cuando no cargo con mi laptop, mi ipod o un buen libro. Los observo, hago que se sorpendan ante mi capacidad de conocimiento de ellos mismos (a veces, hasta creen que sé más de ellos que ellos mismos) y les comparto un minuto de intimidad emocional, de acercamiento mental y entendimiento de sus penas.

Hoy los caminos de la gente con la que me codeó son un vertiginoso y mal parído destino asqueroso. Pareciera ser que todos los adolescentes están cayendo ante la sinuosa verdad de que, bueno, dejarán de serlo. Sooner, or later.

Hoy todos llegamos a la escuela con una noticia enferma e impactante. Un moño negro nos recibió en la puerta de la escuela. 10 metros más adelante, en una pared rugosa, una fotografía, un nombre y un "en paz descanse". Como buenos adolescentes, curiosos (metiches) nos fuimos a investigar. Me topé con un amigo, su rostro lo delataba, conocía al hombre en cuestión. Bastaron algunos contactos para enterarnos de lo sucedido: "Se suicidó, por su novia".

Muy rapido pasaron unas chavas con un botecito y pregonando su nombre. Yo puse unas monedas. Nadie me especifico para que era pero yo las puse ahí. Nadie me dijo sí eran para su ataud, su funeral o para que se lo comieran los gusanos. Yo puse las monedas ahí, es algo que no sé cómo decir que no.

Estos son los destinos adolescentes. Mucho alcohol, muchas fiestas, mucho sexo sin condón. Una noche de endorfinas en la sangre son suficientes para un suicidio colectivo, un suicidio emocional que se marcó definitivamente con un suceso de esta indole.

Y digo, yo soy un enfermo. Un enfermo llamado kamikaze emocional. Me encanta meterme en pedos para despues sentir la deliciosa sensación (por, almenos, 10 minutos) de la nostalgia y el rencuentro. Pero he dicho, deliciosa. Nunca mortal.

Así terminamos nosotros, los que vamos creciendo. Me imagino a la adolescencia (mi especie) como un monton de tortugitas recien nacidas buscando llegar al mar. Dicen que ni la mitad alcanzan la costa pero lo que salva a la especie es la cantidad idiotamente exagerada de crías por año. Bastante patético...

La gente muere para que otros se mantengan vivos. Apenas hace dos días una amiga se intentó suicidar con pastillas y espero este suceso le haya servido. (Sí no, ahí les voy avisando...)

Mi destino, al parecer, es menos interesante. Planeo algunas cosas, como la inminente huída paternal, pero todo, ordenado, organizado, y muy bien medido. Yo adoro a mis padres, y en especifico, a uno de mis hermanos, a todos, a decir verdad. No podría vivir sin ellos una semana y media. Todo eso es harina de otro costal...

Suicidio, me parece un tema muy gracioso. He estado muy cerca de gente suicida, he salvado vidas, he visto a otros dejarse morir. Y muchos siguen con vida. Vivos y muriendo, pero en fin.

¿Aún así ls parece adorable mi especie?


Y la moraleja de la escuela fue: "Suidense, y sus compañeros de la escuela saldrán temprano" AMEN





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